La nutrición deportiva es mucho más que elegir alimentos «sanos»: es una herramienta estratégica para alcanzar el máximo rendimiento, mejorar la recuperación muscular, prevenir lesiones y cuidar la salud general de quienes practican deporte, sea de manera recreativa o profesional.

  • Aporta la energía adecuada: un consumo insuficiente o inadecuado puede provocar fatiga rápida, calambres o mareos.
  • Favorece la recuperación: los nutrientes, sobre todo las proteínas y carbohidratos, son esenciales para que los tejidos dañados se reparen.
  • Ayuda a prevenir lesiones y enfermedades: una dieta completa refuerza huesos, músculos, sistema inmune y reduce el riesgo de carencias.
  • Optimiza la composición corporal: regula el porcentaje de grasa y el desarrollo de masa muscular (imprescindible para deportes de fuerza y resistencia).

1. Personalización:
Cada deportista tiene necesidades distintas según edad, sexo, peso, objetivos y tipo de ejercicio (fuerza, resistencia, mixto).

2. Macronutrientes:

  • Hidratos de carbono (cereales integrales, frutas, tubérculos…): la principal fuente de energía antes y durante el ejercicio. Rellenan los depósitos de glucógeno muscular y hepático, retrasando la fatiga.
  • Proteínas (carne magra, huevo, pescado, legumbres, lácteos): necesarias para la recuperación, el mantenimiento y crecimiento muscular.
  • Grasas saludables (aguacate, frutos secos, aceite de oliva, pescados azules): imprescindibles para metabolismo, hormonas y energía en sesiones largas o deportes de baja intensidad.

3. Micronutrientes y suplementos:

  • Vitaminas y minerales: hierro, calcio, magnesio, vitamina D, antioxidantes.
  • Suplementos: solo cuando los ajustes dietéticos no son suficientes o hay carencias documentadas. Los más usados: proteína en polvo, creatina, omega 3, electrolitos en deportes de resistencia. Siempre bajo supervisión profesional.

4. Hidratación:

  • Beber agua y reponer electrolitos previene calambres y mejora la capacidad física. La deshidratación, aunque sea leve, reduce el rendimiento y aumenta el riesgo de lesión.
  • Antes del ejercicio:
    Consume una comida rica en carbohidratos y algo de proteína 2-3 horas antes del deporte. Evita grasas y fibra en exceso para prevenir molestias digestivas.
  • Durante el ejercicio:
    Si tu actividad es intensa y dura más de 60-90 minutos, puedes consumir bebidas con carbohidratos, barritas, fruta o geles deportivos.
  • Después del ejercicio:
    Es clave reponer glucógeno y ayudar a los músculos con proteínas en la siguiente hora: combina hidratos de carbono y proteína, por ejemplo, yogur con fruta, batido de leche y avena, bocadillo de pavo, etc..
  • ¿Qué tipo de deporte practicas? (fuerza, resistencia, mixto)
  • ¿Cuánto entrenas y con qué intensidad?
  • ¿Qué objetivos tienes? (rendimiento, salud, recomposición corporal)
  • ¿Existen restricciones alimentarias o alergias?
  • ¿Tienes antecedentes de anemia, déficit de vitamina D o lesiones frecuentes?
  • ¿Buscas perder, mantener o ganar peso?

Este menú es orientativo para una persona que realiza ejercicio regular, debe personalizarse en cantidades a cada individuo y ajustarse según peso, sexo, sesiones de entrenamiento y necesidades nutricionales.

Desayuno:

  • Tazón de avena integral con leche o bebida vegetal, plátano en rodajas y nueces.
  • 1 yogur natural con una cucharadita de semillas de chía.

Media mañana (post-entreno, si se entrena por la mañana):

  • Batido de leche, cacao puro y una cucharadita de miel.
  • 1 puñado de frutos secos.

Comida:

  • Ensalada grande de espinacas, tomate, zanahoria y aguacate.
  • Lentejas estofadas con patata y huevo cocido.
  • 1 rebanada de pan integral.
  • Fruta fresca (naranja o kiwi).

Merienda:

  • Tostada de pan integral con pavo y tomate natural.
  • 1 plátano.

Cena:

  • Salmón a la plancha con arroz integral y verduras salteadas.
  • Yogur natural o kéfir.
  • Fruta de temporada.

Importante: Bebe agua durante todo el día y ajusta tus snacks a la intensidad del entrenamiento y sensación de apetito: fruta, frutos secos, yogur o barritas caseras pueden ser buenas opciones.

  • Evita entrenar en ayunas salvo indicación profesional.
  • Si compites o haces sesiones largas, planifica la carga/mantenimiento de hidratos antes y la reposición de nutrientes después.
  • Prioriza alimentos frescos, variedad y técnicas culinarias sencillas (hervido, plancha, vapor, horno).
  • Los suplementos NO son imprescindibles para la mayoría, consulta solo si hay déficit o demanda muy alta.
  • Ajusta la energía de la dieta a objetivos y sensaciones.
  • Controla el peso y estado de salud con revisiones periódicas.
  • ¡No descuides el descanso y la recuperación activa!
  1. Jeukendrup, Asker / Gleeson, Michael. «Nutrición Deportiva: Nueva edición ampliada y actualizada 2025.» (Editorial Oletvm)
  2. Sportlife. «Ejemplo de menú para deportistas de alto rendimiento.» (2025)
  3. MenuDiet. «Menú semanal para deportistas.» (2025)
  4. Nuttramad. «Dieta para deportistas de alto rendimiento.» (2025)
  5. Clínica RC Celta. «Cómo la nutrición influye en el rendimiento deportivo.» (2025)
  6. FitGeneration. «Nutrición deportiva, guía 2025.»
  7. GEO Guía de suplementación deportiva 2025. (2025)
  8. Revista Alimentaria. «La alimentación como pilar del rendimiento deportivo.» (2025)
  9. Barcelona Culinary Hub. «Alimentación para deportistas de alto rendimiento.» (2025)
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